
LA MEMORIA VIVA
Han pasado más de seis años desde que ocurrió el atentado al cuartel de la Policía de Cali. Hoy, el sector vive en las noches una paz de ficción. Policías armados vigilan con sigilo. Los carros deben desviarse. Un ambiente sombrío invade esta parte de una ciudad que con cada explosión fue perdiendo sus lugares de paso.








