Por: Valentina Quintero, Isabel Aguado y Mariana Marín.
Ser madre comunitaria o madre sustituta implica múltiples esfuerzos físicos, emocionales y económicos. Su labor es poco reconocida en Colombia tanto por el Estado como por la sociedad patriarcal, debido al reduccionismo de las labores del cuidado que invisibiliza el esfuerzo de las mujeres cuidadoras. Este proyecto busca darle voz a las madres comunitarias y sustitutas para conocer de primera mano sus experiencias y lo que significa maternar a niños vulnerados.