
‘CROSSING’ LA FRONTERA
“De repente agarraron al grupo que iba adelante de nosotros. Llegaron cuatro camionetas y varios policías en moto. Como había llovido, ellos no podían entrar a todos lados. Escuchábamos que a Raúl le decían cosas por el radio: ‘Dale hacia arriba. Dale hacia abajo ¡Escóndete!’. Sobre nosotros volaban helicópteros. En el suelo había muchas piedras y nos tocaba caminar arrodillados. A mi mamá se le estaban cayendo las uñas y yo andaba todo golpeado… Mejor dicho: feo. Encontramos un lugar para escondernos, había muchas plantitas y un árbol muy grande. Allí estuvimo’ quietos, poco más de dos horas”.








