
La Vega: los gallos del nuevo mundo
Es domingo por la tarde, las cuatro, en la gallera La Vega, sobre la vía Santander de Quilichao-Mondomo. Un gallo tuerto descansa sobre las rodillas de El Paisa, su dueño. La vieja ave, de corte asiático Sid Taylor, recibe caricias en su brillante plumaje, prieto por todos lados. Sólo se exalta cuando las robustas manos del hombre la llevan hasta el ruedo. Una mujer grita: ¡La pelea va a comenzar!