Un terremoto hizo que los ojos del mundo se dirigieran a Haití por un momento. Las imágenes vistas por los medios de comunicación desataron una avalancha de solidaridad sin precedentes.

Desde la época del descubrimiento y la conquista de los territorios que forman la profunda y siempre desconocida América, esta tierra fascinó a los extranjeros no exactamente por sus azarosas religiones, por sus vastos calendarios en los que se exponían soles oscurecidos de siglos remotos, por su ciencia conmovedora y honda de la selva, por sus sangrientos dioses de colmillos, por sus jaguares o por sus excesos salvajes de licores y de sexo.

- Aló

- ¿Animal Safe?

- Sí, cómo no

- Mire, es que quiero ir a la fundación, ¿cómo llego?

- Va a la terminal y toma un bus que lo deje  por el kilómetro tres de la vía Ginebra - Buga. Pregunte si pasa por la fundación, ellos le llaman “la perrera”.

-  Gracias, ya los estaré visitando.

- Okey, nos vemos.

Manfred caminaba afanado para llegar pronto a su casa. Iba con el rosto a gachas pero mirando sigilosamente de reojo a su alrededor, ya no se podía andar por ahí tranquilamente. Desde 1933 la vida de Manfred y la de su familia había cambiado radicalmente.

Un hombre conduce un Renault Sprint oscuro. No puede disimular su estrés, sus manos resbalan un poco del volante desgastado. Es un transportador ilegal y a pocas cuadras se encuentra un agente de tránsito, con cara de mal humor, colocando un comparendo a otro vehículo.En el Renault hay cinco pasajeros, gente residente de barrios de estratos 1, 2 y 3, que no llegarán a su casa o trabajo si el guarda decide detener el auto…

José Manuel Arthuro Thomás Chao es una persona comprometida con la defensa de los derechos humanos. Es un símbolo vigente de la resistencia cultural de los pueblos  en sus luchas contra el neoliberalismo. Encuentro clandestino con un ser humano que vive como músico ambulante, fuera de reglas y convenciones, mezclando lenguas, ritmos y utopías de esperanza.

El dos de marzo del 2007, Robinson Lotero, un cabo primero del batallón José Hilario López de Popayán, fue enviado con su grupo de soldados a hacer un registro a la zona rural del municipio López de Micay, en el Cauca, cerca de la desembocadura del río Micay. La orden era permanecer durante ocho días en el lugar, determinar si había presencia guerrillera y examinar los posibles campos minados.

Mientras la guerra en Buenaventura se acrecienta, un exmilitante intenta su propio proceso de reparación. ¿Cómo se reconstruye la propia vida cuando se ha acabado con la vida de otros?