El arrechón, el tumbacatre, el pipilongo, el curao, la tomaseca y el caigomosjuntos, son sólo algunas de las bebidas derivadas del Viche, un licor insigne del pacífico extraído de la caña de azúcar. Cuando Víctor Mario Mina lo probó por primera vez quedó tan prendado de su sabor que hoy es conocido como El Vichero del Distrito.

Hace seis meses y veinticinco días la señora flacuchenta que compraba media libra de carne en la tienda de los paisas, aquella que queda en una de las esquinas del barrio Los Robles, al oriente de Cali, dijo un tanto preocupada y asombrada: “¿Sabían que ayer en la tarde mataron al esposo de La Reina?”.

Cada vez que Adriana pasa por los almacenes de ropa, los sensores vibran. Para explicar la activación de las alarmas de metales en los aeropuertos, porta un carnet que revela su excepcional condición. En un giro desafortunado de la vida esta mujer de 33 años sufrió un accidente que transformó totalmente su cuerpo. También su forma de ver la vida.

Iba tranquilo. La última vez que cayó Jorge, el 7 de octubre del 2008, estaba cubriendo una ruta hacia la Costa Pacífica nariñense, y aunque  manejaba un doble troque cargado con casi una tonelada de cocaína, como en todos los viajes que había hecho durante años, iba tranquilo…

Los visitantes que pisan los restos de lo que fue el campo de la barbarie 70 años atrás, van dejando gruesas huellas en la nieve, marcas que se borrarán en la próxima tormenta pero que no se comparan con las huellas invisibles que este lugar deja en las mentes. En Auschwitz se tatúa el horror y la vergüenza a cada paso.

Un terremoto hizo que los ojos del mundo se dirigieran a Haití por un momento. Las imágenes vistas por los medios de comunicación desataron una avalancha de solidaridad sin precedentes.

Desde la época del descubrimiento y la conquista de los territorios que forman la profunda y siempre desconocida América, esta tierra fascinó a los extranjeros no exactamente por sus azarosas religiones, por sus vastos calendarios en los que se exponían soles oscurecidos de siglos remotos, por su ciencia conmovedora y honda de la selva, por sus sangrientos dioses de colmillos, por sus jaguares o por sus excesos salvajes de licores y de sexo.

- Aló

- ¿Animal Safe?

- Sí, cómo no

- Mire, es que quiero ir a la fundación, ¿cómo llego?

- Va a la terminal y toma un bus que lo deje  por el kilómetro tres de la vía Ginebra - Buga. Pregunte si pasa por la fundación, ellos le llaman “la perrera”.

-  Gracias, ya los estaré visitando.

- Okey, nos vemos.