En la Hacienda El Paraíso el aposento de Efraín luce los accesorios que identifican el personaje: la imagen de Isaacs, quien lo escribió, una cruz cristiana sobre el nochero, tres rosas rojas sobre el gabinete y una escopeta sobre la pared. El tapete dispuesto al lado de la cama para poner los pies al levantarse es el cuero de un jaguar. La literatura hace más Historia cuando viaja en compañía del poder.

 

Muchos caleños no han sufrido el impacto directo de un sismo y una suerte de optimismo frente a los movimientos telúricos se ha tomado la ciudad. Hoy no estamos preparados para atender un desastre y tampoco para prevenirlo.

Big Father tiene 26 años. Hace más de cinco que su cuerpo carga con la huella del conflicto que arrecia en su barrio, Mojica, en el Distrito de Aguablanca. Hace más de cinco que salió de coma luego de recibir tres tiros por no dejarse robar. Hace más de cinco, mientras caminaba en muletas, descubrió el poder transformador del hip-hop y lo tomó como resistencia a la violencia en su comunidad.

Expresiones culturales como cine al parque, tejido artesanal, muralismo y artes circenses crecen a partir de iniciativas populares que construyen audiencias en los escenarios más improbables. Para los artistas que desarrollan estas prácticas subsistir es el mayor desafío. Martha, María, Carolina y Polo encarnan el empeño de sobreponer el arte a las dificultades.

Una pianista de ascendencia judía y europea que ha vivido toda su vida en Buga desde muy joven experimentó un largo exilio de su casa paterna. El piano ha sido la columna vertebral de su vida en la infancia, en la enfermedad y en la vejez. ¿Cuántas teclas de nuestra vida nos toca la música?

La memoria es una forma organizada de conciencia que se relaciona directamente con los hechos del pasado, no es el pasado mismo. La memoria es plástica, flexible, fluctuante. Cuando construimos un recuerdo es el presente que se da a sí mismo un pasado. 

Los náufragos las escriben para despedirse y los artistas para desahogarse. Liudmila Quincose, una poeta cubana, las escribe por encargo. ¿Qué escriben los guerrilleros farianos en sus cartas de amor?

La prisión atrapa al individuo errante y olvida sus derechos fundamentales bajo la severidad de la ley. No repara en descomponerle al saber que el poder le asiste. Custodia y deshumaniza, castiga y reprime, oculta y asecha. En lugar de construir procesos de reparación, las vidas recluidas se apagan en la oscuridad de las prisiones colombianas.