¿Qué nos releva este tosco listado? Varios fenómenos sorprendentes. El primero: el notable predominio de Facebook, tanto que ha sido capaz de colonizar casi por completo el espacio web, superando incluso a la designación Web en sí misma. El segundo hallazgo: ninguna de las más grandes empresas del mundo, es decir ninguna de las que manejan capitales estúpidos, si no nos atenemos a Barreto, está en los primeros lugares del índice Google, esto es, ninguna de ellas se ha diseminado vigorosamente en la web. Es sorprende que por debajo de la modesta Grooveshark (38) de Barreto, esté la empresa más poderosa del mundo: Industrial & Commercial Bank of China (39). Y con excepción de Volkwagen (14), todas las empresas pesadas y gigantes ocupan lugares más bien bajos en la tabla. La web, entonces, parece diseminar a sus propios arquitectos y operadores, y a quienes están moldeando sus extensiones, y operando las versiones ampliadas de la misma a través de teléfonos móviles, tabletas, computadores livianos, etc. La web es una telaraña en que los elefantes no pueden balancearse bien. Ninguno de los trece elefantes (en rojo) incluidos en esta lista se mueve a gusto en la telaraña. Las empresas del sector real, la agroindustria, las empresas constructoras, las desarrolladoras de maquinaria pesada o la industria militar y tecnocientífica no se han webizado intensivamente como quisiera Barreto, y más bien parecen operar maciza y densamente en el mundo grande, se andan con cuidado y sin prisa en este mundo pequeño. En cambio, las empresas de medios –que con frecuencia se han encargado de promover con furia la nueva prédica (no es extraño que sus secciones de tecnología se ocupen, sin excepción, de tecnologías digitales y de derivas hacia la web), han migrado rápidamente hacia este mundo pequeño, y ocupan lugares intermedios en el índice Google.

Nótese que tanto los medios de comunicación como las de tecnologías livianas (y de computación/comunicación/entrenamiento) requieren amplios volúmenes de usuarios para obtener márgenes significativos de rentabilidad, mientras que las empresas de producción pesada, dense[i], o sea estúpida, no dependen centralmente de los consumidores comunes (pequeños consumidores) sino de la buena salud del resto de las empresas (grandes consumidores). La  gran banca opera, por supuesto, con los ciudadanos comunes, pero sobre todo con sectores de la producción industrial, los comerciantes y empresas de prestación de servicios, con los gobiernos que son sus consumidores reales más importantes. Las petroleras no negocian con el dueño del papa móvil (Renault 4) sino con las grandes refinerías y con las empresas productoras de fertilizantes o plásticos, con la industria petroquímica. Quizás esto permite entender por qué una de las más grandes entidades bancarias del mundo, Berkshire Hathaway (45) apenas si supera en el índice Google a nuestra sorprendente W Radio (47). Una de las más grandes empresas privadas de producción de armas (General Dynamics) tiene una menor presencia Google que la W Radio. General Dynamics no tiene por consumidores a los ciudadanos de a pie ni a compradores casuales sino a gobiernos específicos y sus ejércitos, que compran tecnología de punta tasada en decenas, centenas y miles de millones de dólares. Su presencia Google no es prioritaria, entonces.

Pero hay una sorpresa más: si examinamos el índice Google de las más importantes marcas colombianas, como Ecopetrol, Cerveza Águila, Bancolombia, Cerveza Póker, Banco de Bogotá, Banco Popular, Almacenes Éxito, Banco Davivienda y Banco de Occidente (tenidas por las más marcas más valiosas del país), se repite el mismo patrón que advertimos para las grandes marcas del mundo: ninguna supera los índices Google de las empresas de medios locales, con excepción del índice de El País (Tabla 3). Una vez más las livianas empresas de medios y de tecnologías de consumo masivo tiene mayor presencia Google que las más robustas.

 

Tabla 3: Índice Google de las 8 marcas más valiosas del país.
 

Pero vale la pena hacer una prueba más. ¿Qué ocurre si incluimos toponímicos o topónimos en el buscador Google? Incluir este tipo de denominaciones nos puede ayudar a reconocer hasta qué punto en la web, ese micromundo, el centro gravitatorio es –definitivamente- este mundo, el grande. Los topónimos designan nuestra condición gravitacional, territorial y poderosamente off line: nombres de los países, las ciudades y los lugares que habitamos. Al examinar los índices Google para toponímicos una nueva geografía web se nos revela: las diversas formas de arraigo de las que estamos hechos son, por decirlo de algún modo, arrastradas hacia la web y poderosamente diseminadas por las empresas, gobiernos, organizaciones sociales de diverso tipo y por los ciudadanos comunes. Continuamente indicamos los lugares de origen, operación y la geografía en donde operan las empresas, los gobiernos, los movimientos y organizaciones sociales, las personas. Toda clase de coordenadas espaciales y designaciones territoriales se advierten cuando operamos la web, y en consecuencia esta telaraña digital parece intensivamente toponomizada, como se advierte al examinar la Tabla 4[i]. En el micromundo que es Google, New York sería la capital y China el centro más diseminado. Y de 53 toponímicos examinados, 30 tendrían un mayor índice Google que Blackberry. Y aunque todos los toponímicos –con excepción de New York- estarían por debajo de Internet, el sexto término de la primera tabla, estarían muy por encima -en promedio- de Lenovo, la última de las doce marcas tecnológicas fuertes de la web, la empresa que actualmente produce y vende más computadores en el mundo. La mayoría de los nombres de ciudades, países y continentes considerados en la Tabla 4 también están mucho más diseminados en la web que los nombres de las más grandes empresas mundiales.

En términos generales, el índice Google de los continentes (en rojo) parece situarse en las partes superiores, mientras que el de las ciudades (en azul) –con  algunas excepciones- parece situarse en las partes inferiores de la Tabla 4. Los países (en amarillo) se distribuyen a lo largo de toda la tabla, muy arriba y muy abajo.

 
Tablas 4
 

En fin, el índice Google puede procurarnos más sorpresas y merecerá nuevos usos en futuras entregas. Por lo pronto, baste decir que los efectos no digitales de lo digital parecen interesar y comprometer de manera más intensa a los capitales inteligentes que a los estúpidos. Y Barreto lo sabe: Grooveshark depende de ello.

 

Cali, 28 de septiembre de 2013 

 

Julián González

Profesor Escuela de Comunicación Social

Universidad del Valle 

 

Notas 

[i] Nicolás Negroponte, autor de Ser Digital (1995) es el promotor del conocido OLPC, One Laptop Per Child. De las cálidas relaciones entre Negroponte y Gates se pasó a tensas y agrias relaciones cuando el primero se negó a adoptar Windows Vista en el Laptop de 100 dólares, debido a que aumentaba costos, resultaba menos estable y menos amigable. Microsoft abandonó la iniciativa y decidió emprender su propio proyecto OLPC. El proyecto OLPC ha tenido en Uruguay la primera experiencia real en América Latina de un computador por niño.

[ii] Es necesario distinguir entre mundos digitales y la web por una razón simple: no todo lo digital está conectado y fluye a través de la web. Computadores, dispositivos de videojuegos, teléfonos móviles, cámaras de video y fotográficas, grabadoras de audio, impresoras: esta diversidad de máquinas no siempre están on line, y sin embargo, son empleadas para producir obras y gestar vínculos sociales, comunicar de manera sintética. Ahora mismo, mientras escribo estas notas, estoy operando digitalmente y, sin embargo, lo hago por fuera de la web. Hay mucha más actividad y procesos digitales por fuera de la web que dentro de la web, aunque –potencialmente- todo lo digitalizado pueda migrar hacia la web. Sin embargo, muy pocas porciones del mundo grande pueden migrar hacia la web: sólo lo digitalizable.

Finalmente. Nótese que hay poderosos sistemas de gestión y administración de la vida social que consideran sofisticados procedimientos digitales no web: por ejemplo, los sistemas de control del tráfico aéreo o vehicular en las ciudades, las redes de vigilancia óptica urbana, los sistemas de transacciones bancarias y financieras a través de cajeros automáticos o los sistemas logísticos de distribución de bienes de consumo. 

[i] Por supuesto, hay mucho más que la web superficial rastreada por los buscadores. Suele llamársele web profunda a aquella webesfera no conectada a los motores de búsqueda, difícilmente rastreable o definitivamente encriptada y difícilmente accesible. Por lo tanto el TW es una cifra de sitios web mucho más ancha que la que ofrecen los motores de búsqueda.

[1] No usamos Yahoo ni Blekko ni Metacrawler ni Baidu (el buscador chino más poderoso) porque no arrojan totales, sino pantallazos con 10, 50 o 100 enlaces. Hay buscadores estupendos que hacen rastreos a partir de preguntas (www.wolframalpha.com), o que protegen la privacidad de quien busca (duckduckgo.com y search.yippy.com),  buscadores semánticos (www.hakia.com)  o de código abierto y colaborativos (www.dmoz.com o alpha.search.wikia.com). Por sus características, esto es, búsquedas restringidas, no los consideramos.

 Y [1] El buscador desarrollado por Microsoft a partir de Live Search, Windows Liver Search, MSN Search, para competir con Google. Fue lanzado el 3 de junio de 2009.

[1] El equivalente ruso de google: http://yandex.ru/yandsearch?text

[1] Para búsquedas muy precisas (por ejemplo, números telefónicos). Un metabuscador (busca en los buscadores): https://www.ixquick.com/do/search.

[i] Aunque la cifra es impresionante a  primera vista, es bastante pequeña si imaginamos, por un instante, cuántas palabras pronunciaron las personas en un año o cuántas veces parpadearon, y cuántas veces hicieron el amor o comieron y bebieron. Los seres humanos hacen tantas cosas en un año, y año tras año, que en 2012 agregaron 634 millones de sitios web nuevos a Internet como resultado del montón de tareas que hacen cada día. Y además de ello, hicieron el amor al menos 30 mil millones de veces, pronunciaron 14 mil palabras diarias aproximadamente, es decir, 3,32 x 1016 palabras anuales, y parpadearon 6,38 x 1016 veces en un año. Es decir, insisto, Internet es chiquitito.

[ii] Todos los registros se hicieron el día 20 de septiembre de 2013, entre las 7:32 pm y las 7:58 pm, desde Cali, Colombia, Urbanización El Aguacatal, conexión Emcali. Computador con 6 Gigabytes de Memoria Ram.

[1] No es una de las más poderosas en la listas Forbes, pero es una de las más importantes empresas de producción de armas en la actualidad.

[i] El término dense tiene la doble acepción: estúpido y espeso (denso). Por eso un norteamericano se disgusta cuando uno lo llama estadounidense.

[i] Para las búsquedas en Google preferí usar los topónimos en inglés y, en algunos casos, en el idioma en mandarín y ruso, para ampliar algunas búsquedas específicas relevantes.

[1] En chino o mandarín simplificado.

[1] En chino o mandarín simplificado.

[1] En Ruso.

 

Referencias

Angulo, P., Cárdenas, N., Ceballos, M., Giraldo, D., Gómez, R., González, J., . . . Velasco, J. (2013). Facebook como obra mundana: poetizar la vida y recrear los vínculos personales. Cali: Informe de Investigación Universidad del Valle, Instituto de Educación y Pedagogía, Escuela de Comunicación Social, Universidad Pedagógica Nacional.

Castronova, E. (2005). Synthetic worlds : the business and culture of online games. Chicago: The University of Chicago Press.

El Tiempo. (28 de Septiembre de 2013). Claves del fundador de Grooveshark. El Tiempo, pág. 14.

Forbes Staff. (22 de Abril de 2013). Las 25 empresas más grandes del mundo. Obtenido de Web Site de Forbes México: http://www.forbes.com.mx/sites/las-25-empresas-mas-grandes-del-mundo