Por: Alexander Basto

 

Desde tiempos coloniales, en la zona rural del corregimiento de Tequia, en el municipio de San José de Miranda, en Santander, la fabricación artesanal de ladrillo no ha cesado su producción. En medio de dificultades económicas y, ante el aislamiento estatal, familias enteras dedican su trabajo a arrebatarle un pedazo de arcilla a la tierra y moldear así lo que significa el progreso para una sociedad, sus construcciones. Esta serie de fotografías relata el proceso y recuerda aquellas imágenes del documental “Chircales” de Martha Rodríguez (1972), que hoy permanecen vivas en los arcillosos y áridos campos santandereanos.